Las aves y los cristales



El fin de semana pasado chocó contra un cristal de mis padres una hembra de colirrojo real (la de la foto). Solo resultó conmocionada y tras mantenerla en oscuridad unos minutos pudimos soltarla sin problemas.

Podría parecer una anécdota, pero realmente la muerte por colisión con cristales puede ser la mayor fuente de mortalidad de aves en el mundo después de la pérdida de hábitat. En los Estados Unidos se estima que mueren mil millones de aves al año por esta causa, superando a las muertes causados por gatos domésticos (cientos de millones), la caza (120 millones), las colisiones contra vehículos (60 millones), y muertes contra aerogeneradores (400.000). En España no hay estudios sobre este tipo de mortalidad, pero nada hace pensar que el problema sea diferente al que ocurre en Estados Unidos.


Como casi siempre, existen métodos sencillos y poco costosos para evitar estas muertes. Ya existen cristales (incluso películas que se adhieren a los cristales) que reflejan la luz ultravioleta haciéndolos visibles a las aves mientras que no suponen efecto alguno a la visión humana. Otras medidas pueden ser usar cristales tintados o apagar las luces de los edificios acristalados por las noches.

Sería urgente conseguir modificar el reglamento de edificabilidad para obligar a que las nuevas construcciones tengan en cuenta medidas anti-colisión para las aves y fomentar el uso de películas UV en las casas ya construidas.

En SEO/BirdLife ya estamos pensando en acciones para reducir esta amenaza, pero mientras tanto, si tienes ventanas susceptibles de matar aves (por ejemplo con arbustos cerca que se reflejen en ellos) puedes adherirles una película UV para colaborar en solucionar el problema.

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