A la salud de los jueces de Burgos




La semana pasada notificaron a SEO/BirdLife una importante sentencia que confirmaba la paralización de una urbanización en medio de un pinar en el que nidifica el águila imperial ibérica.

Parece mentira, pero en pleno siglo XXI todavía hay gente que pretende hacer macro urbanizaciones en medio de nuestros bosques. El proyecto incluye más de 7.500 viviendas, varios clubes de golf y un hotel. Y todo ello en el mayor corredor biológico norte sur entre Ávila y Valladolid: el corredor del Adaja.

Llama la atención que la Junta de Castilla y León no haya protegido este corredor biológico, incluso solo el pinar en el que está el águila imperial ¡Qué poca importancia se da en este país a la ordenación del territorio! ¡Cuanto nos falta por avanzar en temas de conectividad! Tal vez necesitemos, como en muchos otros temas, 40 años para alcanzar los niveles del resto de Europa.

En cualquier caso, la sentencia me llena de gozo y de orgullo, tanto por su contenido como por haberla conseguido SEO/BirdLife. La sentencia reconoce los valores ambientales de la zona pese a la falta de protección del lugar (colleja a la Junta), también da prevalencia a la conservación del medio ambiente frente al urbanismo (ya era hora) y para colmo reconoce que por la condición de ONG de SEO/BirdLife no debe imponer ninguna caución ¡Bien hecho por los jueces de Burgos! Hace unos meses un juez de Soria nos dio la razón ante una solicitud de suspensión cautelar pero nos solicitó 1,2 millones de euros para hacerla efectiva. Evidentemente se construyó la infraestructura. Está claro que este país necesita de jueces con los pies en el suelo, pero no estaría mal que nuestros legisladores les dejasen más claro como obrar en estos casos.

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