Conferencia de Madrid: meta post-2010



Una tónica general en todas las ponencias presentadas en la Conferencia de Madrid coincidían en unos pocos puntos: 1) Los objetivos para el 2010 no se han podido cumplir, 2) la crisis de la Biodiversidad es tan importante como la del Cambio Climático y 3) esta crisis ha sido provocada por nuestro modelo productivo y nuestra forma de vida.

Esta misma mañana Kart Falkenberg, Director General de Medio Ambiente de la Comisión Europea, presentó en la Conferencia de Madrid las opciones que han barajado para la meta post 2010 de la Unión Europea.

El Director General dejó claro que tenían que ser los estados miembro los que tenían que definir cual era la meta que estaban dispuestos a adquirir, pero dejó claro que “no es suficiente establecer un objetivo, también hay que poner los mecanismos para llevarlos a cabo”. Sin embargo, también adelantó que a su juicio la meta más adecuada sería la opción 4, la más ambiciosa.

Varios países se pronunciaron durante la conferencia sobre estas metas. Destacaron Francia y Portugal alineándose con la opción más ambiciosa, es decir la opción número 4, e incluso considerar que había que ser más ambiciosos. Por su parte, Alemania y Hungría se mostraron de acuerdo en que la meta debía ser ambiciosa pero sin olvidarse de ser realista.

La Ministra de Medio Ambiente española, Elena Espinosa, no se pronunció sobre la meta, aunque se comprometió a trabajar para que se apruebe en Presidencia Española. Sin embargo, la Subdirectora General de Biodivesidad si indicó que España quería una meta ambiciosa, realista y medible, que cuente con submetas e indicadores.

Finalmente, las entidades conservacionistas exigimos un mayor esfuerzo a los Estados Miembros y que los compromisos que manifiestan públicamente se concrete no solo en una meta ambiciosa, también en herramientas para cumplirlas y sobre todo presupuesto europeo para la conservación de la biodiversidad.

Probablemente el reto de las entidades conservacionistas no es tanto conseguir una buena meta, ya que los estados miembros no pueden permitirse por cuestión de imagen una meta pobre, sino aprovechar la ocasión para poner sobre la mesa esta crisis de la biodiversidad y así conseguir una voluntad política real para luchar por su conservación. Ya se sabe, las oportunidades perdidas son la peor de las desgracias.

2 comentarios:

Carlota dijo...

¿Cuál es la opción 4?

Carlota dijo...

Perdón! no había visto tu post anterior!!! ya lo entiendo ahora!

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