Fumata blanca para la Estrategia Europea de Biodiversidad



Hace unas horas, los ministros de Medio Ambiente de la UE adoptaron una posición de apoyo a la Estrategia de Biodiversidad de la UE presentada por la Comisión Europea (Conclusión del Consejo).

Desde luego, la estrategia presentada por la Comisión creo que es insuficiente para cumplir la meta propuesta, pero sin duda era una de las más ambiciosas que se podían proponer en la presente coyuntura política y económica. De hecho los gobiernos de la Unión Europea no la recibieron con gran entusiasmo.

Algunos gobiernos se han opuesto frontalmente a varios objetivos y acciones de la estrategia, muy particularmente a los que hacen referencia a la agricultura y la pesca (Francia, Italia, España, etc.), y otros por el coste económico que supondrá (Reino Unido, Países Bajos, Austria, Alemania, etc.). Tanta fue la oposición que llegamos a pensar que el Consejo no apoyaría la propuesta de la Comisión, lo que hizo que varias ONG internacionales tuvieran que ponerse a trabajar en serio para convencer a los países críticos, de la necesidad de aprobar esta estrategia. Una de las ONG más activas fue BirdLife.

Visto las dificultades encontradas, la Presidencia húngara presentó un texto de compromiso, y posteriormente Alemania propuso otro texto más. Aún así, Italia y Dinamarca intentaron bloquear el texto hasta el último momento. Pero al final se materializó el apoyo. En el segundo semestre del año se profundizará en el debate de cómo llevar a cabo las acciones.  

 El papel de España

Hasta la Comunicación de la Comisión, el papel de España fue crucial. Comenzó en enero, asumiendo la presidencia de turno de la UE con una Conferencia en Madrid que se saldó con unas conclusiones muy ambiciosas, las Conclusiones de Cibeles. También en su presidencia tuvo un papel importante en la adopción de las metas y objetivos de la Unión Europea, sobre la base de las Conclusiones de Cibeles. En Nagoya, España hizo una importante labor técnica, aunque un papel oscuro al no ir la Ministra Aguilar (acababa de tomar posesión del cargo), y por lo tanto nuestro país no tuvo visibilidad alguna.

En el día de hoy, la representante española en el Consejo de Ministros de Medio Ambiente fue Teresa Ribera, Secretaria de Estado, que apoyó con firmeza la comunicación de la Comisión e incluso se atrevió a poner en su sitio al representante italiano. Sus intervenciones pueden verse en el siguiente enlace (Aquí) en los minutos: 02:01:20, 03:11:48, 03:30:20.

Así que hoy podemos estar moderadamente contentos por el resultado, y felicitar al gobierno español por su papel en conseguirlo. Pero ahora comienza lo más difícil: cumplir con esta estrategia en un decorado en el que se reducen las garantías para las evaluaciones de impacto ambiental, o en el que solo un puñado de los 1.600 espacios de la Red Natura 2000 tienen un plan de gestión. El camino se hace andando, y en los próximos pasos ya tenemos alguna piedra (Embalse de Biscarrués, Refinería Balboa, Plan Estratégico Estatal de Biodiversidad). Ya veremos cómo sortea el Ministerio estas piedras. Si lo hace bien, nos dará confianza.


Nota del autor: Esta entrada fue publicada en el blog "Pluma y Conservación" de Público el 21/6/2011

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