Las Meninas y la alondra ricotí



Acabo de volver de un juicio en el que declaraban cuatro peritos en relación a un parque eólico, autorizado en un espacio protegido, y sobre una población de la amenazadísima alondra ricotí, en la provincia de Soria.

Uno de los peritos propuestos por SEO/BirdLife, perteneciente al Servicio de Cartografía de la Universidad Autónoma de Madrid, explicaba que el parque eólico destruiría 20 hectáreas de hábitats protegidos, declarados prioritarios por las directivas europeas. Ante este hecho, el abogado de la Junta justificaba la destrucción diciendo que representaba solo el 0,1% de la superficie del espacio protegido.

Un segundo perito, conocido profesor de ecología de la Universidad Rey Juan Carlos, exponía que el polígono formado por el parque eólico tenía 496 hectáreas de superficie, y se encontraba sobre una población de alondra ricotí, a lo que el abogado de la Junta se apresuraba a decir que esto representaba solo el 2,6% del espacio protegido.

La perito de la Junta, técnico de evaluación de impacto ambiental, por su parte, explicaba que no solo la superficie del espacio protegido destruida era pequeña, sino que habían incluido en la autorización del parque una serie de medidas correctoras con el objeto que el impacto fuese menor, e incluso solicitaron como medida compensatoria, que se recree ese hábitat en otro lugar próximo que comprase la empresa.

Llegado aquí, el lector se preguntará dónde están las Meninas en toda esta historia. Pues bien, vienen en la reflexión realizada por nuestro tercer perito, un reputado profesor de investigación de la Estación Biológica de Doñana (CSIC), al salir del tribunal. Este conocido investigador nos comentaba que el problema residía en la dificultad de que un juez o un abogado entienda el carácter único de cada uno de los elementos por los que se protege un espacio. Según él, es como si alguien solicitase una autorización para destruir el cuadro de las Meninas y la administración se lo autorizase al considerar que en porcentaje no representa mucho sobre el total de los depósitos del Museo del Prado, eso sí, imponiendo como medida correctora que solo pueda recortar la cara de una de las meninas, y que como medida compensatoria, el solicitante deba pintar otro cuadro y colgarlo en el museo.

Bueno, que nadie se preocupe, destruir cuadros no supone especiales beneficios económicos, por lo que no habrá presiones, y podremos seguir disfrutando de la obra de Velázquez.

NB. La alondra ricotí es un ave, considerada como En Peligro de extinción, que solo se distribuye por España en todo la Unión Europea. Más información de la especie en la Enciclopedia de las aves de España

Nota del autor: Esta entrada fue publicada en el blog "Pluma y Conservación" de Público el 5/5/2011

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